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¿Qué es Polo  a  Tierra x 1001?

"Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza".

Rousseau, J.

El campo ha estado presente siempre en casa gracias al origen campesino de la familia y ancestros, la fotografía en cambio no; siempre fue un huir constante al registro, a la luz, al encuadre programado, todavía. Regresa tiempo después con un único interés temático y como una manera más de observar y compartir el natural desnudo de la naturaleza en el amanecer, en el atardecer y en la oscura cotidianidad que regularmente no atendemos.  Y cuando la fotografía llega, transforma y se queda, aunque la pretensión no sea profesional la excusa se la juega por lograrlo. Sin embargo, desde esta orilla, seguramente se aprende más de la naturaleza que de la misma fotografía.   

El Polo es el escenario, el nicho, el golpe, el grito sincero, el abrazo, el murmullo, el dulce, el deseo, la lluvia, el viento, el camino, la prisa, el silente siseo, la calma, la luz, la sonrisa y un glorioso aleteo. Mil uno es la cumbre, la meta, el cielo, el fin, la llegada y el punto de anhelo. La tierra es, será, está, estará, nosotros iremos de salida.

Una manera de justificar en la palabra los registros que he ido recogiendo en el mismo lugar desde principio de siglo, aunque los aquí compartidos datan desde comienzos del año 2014. Registros que en tiempos de pandemia (2020-2021) tomaron un nuevo norte e interés: identificar y documentar las especies endémicas, incorporadas y migratorias en la biodiversidad del lugar. Siendo aquella variedad de la vida la que nos ha enseñado a disfrutar más la lentitud de cada paso.

Es así como al ‘pie de la cuesta’ de la circunvecina ciudad de Bucaramanga (Colombia) entorno familiar, he encontrado el natural lienzo de la vida, el retrato andante de los seres y el nubado camino de las flores que he venido plasmando; un libro abierto para regresar a nuestros inicios, para reencontrarnos con el principio de la ciencia, con la palabra, con la música en pausa, con el silencio que deja el retrato olvidado de una flor que en un botón se hiela, con el canto puntual, sonoro, fugaz, alegre y a veces con duda mordaz de las aves.

Su valor en 1001 es solo un imaginario, no un punto de llegada. Porque todos necesitamos un lugar donde conectarnos para desconectarnos, todos necesitamos un 'Polo a Tierra'.

 

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